domingo, 16 de junio de 2013


LOS PARADIGMAS DE LA INVESTIGACIÓN
Participante: Jhenny Millán C.I. 10.270.317

Para poder hablar abiertamente de los paradigmas se debe empezar por entenderse el término Paradigma, cual es su significado, como se visualiza dentro muchas posturas, tratándose de la manera más especifica y congruente definirlo como muchos lo ha hecho al definirlo como «ejemplo» o «modelo», en todos los ámbito ya sea científico, religioso u otro contexto epistemológico, también el término paradigma puede indicar el concepto de esquema formal de una organización, y ser utilizado como sinónimo de marco teórico o conjunto de teorías. En los tiempos modernos, se puede notar como este concepto ha ido transformándose según los avances o por que no las necesidades que han surgido en el hombre, ya que los paradigmas fue originalmente específico de la gramática; en 1992 el diccionario Merriam-Webster definía su uso solamente en tal contexto, o en retórica para referirse a una parábola o a una fábula. En lingüística, Ferdinand de Saussure ha usado paradigma para referirse a una clase de elementos con similitudes. El término tiene también un significado en el terreno de la psicología refiriéndose a aceptaciones de ideas, pensamientos, creencias incorporadas generalmente durante nuestra primera etapa de vida que se aceptan como verdaderas o falsas sin ponerlas a prueba de un nuevo análisis.
El Paradigma vigente llega a determinar nuestra percepción de la realidad, no existe una percepción neutra, objetiva, verdadera, de los fenómenos sino que la percepción se ve teñida, enmarcada, tamizada por el paradigma en turno que nos controla y dirige. El Paradigma no solo nos envuelve sino nos controla, nos define, nos delimita todo lo que percibimos, y creemos que esa es la verdad. Define lo que es realidad y descalifica las demás opciones,
la capacidad de percepción esta basada en la apertura de conciencia que tenemos, y esta está fundada en la capacidad de uso de nuestros cerebros, tantos los físicos como los dimensionales. La Mente Humana no solo nada más piensa, sino que lo hace con ideas y creencias que en su mayoría adopta, o se apropia de la sociedad en que se vive. Los Paradigmas pueden tener vigencia durante siglos y hasta milenios sin cambio alguno, dependiendo de que se empiecen a acumular crisis que hagan insostenibles el Paradigma en turno, a menos que, los círculos de poder a los que les convenga seguir con el mismo paradigma, crean soportes y otros paradigmas que sostengan el Paradigma original.
Un cambio de Paradigma implica un profundo cambio de mentalidad de la época, de los valores que forman una visión particular de la realidad en turno. En esta época de cambios de paradigmas la variante es la velocidad y la profundidad del cambio. Esto se esta dando en todos los niveles tanto social, como espiritual, conceptual, político, económico, entre otros. Los paradigmas son un conjunto de conocimientos y creencias que forman una visión del mundo (cosmovisión), en torno a una teoría hegemónica en determinado periodo histórico. Cada paradigma se instaura tras una revolución científica, que aporta respuestas a los enigmas que no podían resolverse en el paradigma anterior. Una de las características fundamentales, su inconmensurabilidad: ya que ninguno puede considerarse mejor o peor que el otro. Además, cuentan con el consenso total de la comunidad científica que los representa.
Los paradigmas cumplen una doble función, por un lado, la positiva que consiste en determinar las direcciones en las que ha de desarrollarse 
la ciencia normal, por medio de la propuesta de enigmas a resolver dentro del contexto de las teorías aceptadas. Por otro lado la función negativa del paradigma, es la de establecer los límites de lo que ha de considerarse ciencia durante el tiempo de su hegemonía. Según Thomas Khun: "cada paradigma delimita el campo de los problemas que pueden plantearse, con tal fuerza que aquellos que caen fuera del campo de aplicación del paradigma ni siquiera se advierten".
Ya se pone en claro como es percibido los paradigmas en la vida humana, en donde se puede decir que Paradigma significa “la manera en como vemos el mundo”. Los Paradigmas contienen o establecen reglas y regulaciones que hacen establecer o definir fronteras y como comportarse dentro de esas fronteras, es decir, que el paradigma actúa como un ejemplo, modelo aceptado que incluye leyes, teorías, aplicaciones e instrumentos de una realidad. Para dar una mejor visualización o resultado de ello, nos plantean indagar tres de estas teorías que han dado un mejor énfasis de esta realidad plasmada. Dentro de ellas se puede mencionar el Paradigma Positivista, también conocido como empírico, se le ha denominado a su vez como cuantitativo – analítico racionalista y según lo presentado surge de las ciencias naturales, que se contextualiza a la ciencias sociales, en donde su pretensión como muy bien lo aclara este paradigma es el de sostener que las predicciones es una explicación del hecho. El Paradigma Positivista, tiene como características fundamentales que: * Su orientación va planteada en predecir que algo va a suceder y luego comprobar o verificar que así sucedió. * La relación    investigador – objeto es de estudio aparente. * Se basa en el experimento, apoyándose en estadísticas como manera de cuantificar, verificar y medir todo. * Predomina la separación, ya que solo se construye de la aplicación de conocimientos teóricos. * Su propósito primordial es establecer leyes y explicaciones generales por las que se rijan el objeto de estudio. * Se centra sobre la semejanza, considerada de la vía hipotética-deductiva como valida para todas las ciencias. * Se dice que se puede emplear en gran escala y puede alcanzar la objetividad, en donde su premisa es que puede haber investigación sin acción inmediata.
Por otro lado, se tiene el Paradigma Postpositivista, es un paradigma enteramente nuevo, no reconciliable con el viejo, positivista. Los acercamientos, acomodaciones y compromisos no son aquí más posibles que entre la astronomía ptolemaica y la de Galileo, entre la teoría del flogisto y la del oxígeno o entre la física newtoniana y la mecánica cuántica. Se trata de un sistema de ideas enteramente nuevo, basado fundamentalmente en supuestos no sólo diferente, sino también contrastantes. Un nuevo paradigma exige el derrocamiento del viejo, y no precisamente una adición a las teorías precedentes. Los datos familiares son vistos de una manera enteramente nueva y los términos antiguos adquieren una significación diferente. El cambio de paradigma, en una persona, aunque madura lentamente, se efectúa de golpe, como el trueque de una forma visual, como el cambio de Gestalt o el cambio en una conversión religiosa o ideológica. La rivalidad entre paradigmas no es la clase de batallas que pueden ganarse con demostraciones... y, menos aún, con imposiciones; sólo la favorece una auténtica y sincera invitación a ver las cosas tal como las personas las ven, seguros de que en la medida en que ello sea beneficioso para alguien, llegará a hacer el cambio de Gestalt.
En conclusión, pudiera establecer que la diferencia fundamental entre el paradigma positivista y el postpositivista se ubica en su gnoseología o teoría del conocimiento. En éste último, postpositivista, se supera el esquema que considera la percepción como simple reflejo de las "cosas reales" y el conocimiento como copia de esa realidad. El conocimiento, en cambio, se considera como el fruto o resultado de una interacción, de una dialéctica, o diálogo, entre el conocedor y el objeto conocido. Cada conocimiento, como cada punto de una elipse (usando una analogía), estaría determinado por las distancias a los focos, cuya suma es siempre constante. Cada conocimiento sería la resultante de dos factores (sujeto y objeto), cada uno de los cuales tendría un área de mayor influencia de acuerdo al campo de pertenencia de dicho conocimiento: ciencias naturales (por ejemplo, un "motor") o ciencias humanas (por ejemplo, la "justicia").
En cuanto al Paradigma Sociocrítico, en este paradigma la tarea del investigador se traslada desde el análisis de las transformaciones sociales hasta el ofrecimiento de respuestas a los problemas derivados de estos. Manteniendo como parámetros esenciales los siguientes: * Su orientación está dirigida a la “aplicación” y se encamina en la solución de
problemas a partir de la autorreflexión. * Se introduce la ideología de forma explícita. * El investigador esta en constante reflexión – autorreflexión para la solución de sus problemas. * Predomina la práctica y por ende no es lo fundamental el establecimiento de generalizaciones o leyes, ni la aplicación de conocimientos teóricos. * Se pone al servicio del grupo o categoría social más desfavorecida. * Reivindica el desarrollo de un conocimiento “sociocrítico” y esta centrada sobre las diferencias. * Entre la investigación y la acción existe una interacción permanente.

Haciendo mención al articulo o las posturas antes vistas, sobre  “Paradigmas” puedo comenzar diciendo que el conocimiento en si, es esa percepción y el registro de la relación que existe entre el sujeto (todo ser humano dotado de capacidad de raciocinio) que conoce y que es el objeto conocido, estableciendo explicaciones generales o particulares sobre esos objetos que conforman su realidad. Es indiscutible que el desarrollo humano va más allá del desarrollo cognitivo. También hay un desarrollo emocional, social, personal y moral. Por tal razón pienso que el conocimiento humano no solo debe limitarse a los aspectos cognitivos como en ocasiones se hace ver o entender. El desarrollo integral de la personalidad del individuo incluye como mínimo dos grandes dimensiones: el conocimiento y las emociones. En donde se centran la atención no solo en lo científico, sino en lo social, moral, religioso, afectivo e interpersonal propio de la vida humana. Ese proceso de acercamiento al mundo le permitirá al individuo descubrir las normas y leyes a las cuales esta sometido, dándole sentido a su entorno y a lo que sucede. El hombre cuando comenzó a preguntarse sobre su naturaleza u origen, o el de las cosas que observaba, estaba iniciando el proceso de construir mediante ese pensamiento reflexivo, el pensamiento filosófico, que daría origen al pensamiento científico, (el pensamiento es un conocimiento intelectual).(Iván León y Josefina Toro) En este sentido, por ejemplo, al ocuparse del hombre, se puede considerar el aspecto externo y aparente; y decir una serie de cosas dictadas por el buen sentido o insinuadas por la experiencia diaria, pudiendo ser estudiado en esencia mas seria, investigando experimentalmente las relaciones existentes entre ciertos órganos y sus funciones; también se pueden formular preguntas en cuanto a su origen, su libertad y su destino; y finalmente se puede investigar lo que fue dicho del hombre por Dios a través de profetas y de su enviado, Jesucristo. Son muchas las conjeturas que ni el tiempo, ni la ciencia puede aclarar en toda su totalidad, ya que la percepción del hombre ante todo lo vivido, lo que vive y vivirá, no harán que siempre en su día a día surjan interrogantes que lo lleven a buscar su raíz u origen real o natural.  
En este diálogo, entre el sujeto y el objeto, tienen voz múltiples interlocutores, como los factores biológicos, los psicológicos y, sobre todo, los culturales: todos influyen en la conceptualización o categorización que se haga del objeto. Por ello, no se podría enfatizar la objetividad y, menos aún, la verdad, de algo sin señalar el enfoque, óptica o punto de vista desde el cual se percibe, ya que lo que se considera como conocimiento o lo que se estima verdadero se basa en un consenso, y éste se da en un contexto social e históricamente determinado. Esto, evidentemente, nos lleva a un relativismo, pero sólo a un relativismo parcial o, mejor, a un perspectivismo, ya que en la medida en que partamos de los mismos presupuestos y adoptemos el mismo enfoque, también lograremos un consenso y una validez intersubjetiva.



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