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domingo, 16 de junio de 2013


Paradigmas de la Investigación Cualitativa

Por: Licda. LILIA BOLÍVAR

Un paradigma es un conjunto de creencias y estrategias empáticas compartidas por una comunidad científica que la guían para llegar al conocimiento y crear ciencia. Empiezo con el paradigma positivista, pretende reducir el método de investigación a uno solo, el método de las ciencias naturales (el método científico), es un paradigma muy riguroso y de sus cualidades más peculiares es que es cuantificable y comprobable, es decir que lo que no se pueda comprobar ni medir o contar es simplemente algo incierto, falso e irreal. Es por las cualidades anteriormente mencionadas que es acreedor del denominativo reduccionista, es curiosa una de sus características, en ésta menciona que el sujeto investigador permanece independiente del objeto de estudio, cosa que en las ciencias sociales y humanas es muy difícil, por la simple razón de que siempre somos humanos y, a menos que vivamos en una misantropía, siempre somos seres sociales. Ahora voy con un paradigma distinto, el paradigma pos positivista,  supone que la realidad existe, pero no es completamente aprehensible, a causa de mecanismos intelectuales humanos básicamente defectuosos y la naturaleza fundamentalmente inexplicable de los fenómenos. De allí que sólo es posible una aproximación de la realidad.

Para pasar al paradigma socio-crítico, se supone que es comprensible una realidad que anteriormente era plástica, pero a la que, a lo largo del tiempo, le han dado forma un cúmulo de factores sociales, políticos, culturales, económicos, étnicos y de género, para después quedar cristalizados o materializados en una serie de estructuras que ahora se consideran (inapropiadamente) reales, es decir, naturales e inmutables, lo más representativo del presente paradigma es que el conocimiento va dirigido a la praxis, al cambio de la realidad, a la emancipación del ser humano, para solucionar las problemáticas se debe reflexionar, debe existir una conciencia para liberar a los hombres, la observación participante es una cualidad determinante, su propósito no es el de explicar la realidad, sino el de cambiarla, el de mejorarla para la emancipación del humano, uno de sus principios ideológicos es el transformar las relaciones sociales para que éstas sean más justas, equitativas, conscientes y responsables, siempre respetando las diferencias y peculiaridades de las mismas y utilizando éstas diferencias para optimizar el desenvolvimiento de las relaciones sociales. En este paradigma se abandona el dualismo, por ser imposible de sostener, pero la objetividad permanece como un “ideal regulador”. Al respecto, los citados autores expresan que “se hace un énfasis especial en “guardianes” externos de la objetividad, como las tradiciones críticas y la comunidad crítica … Los hallazgos repetidos son probablemente reales (pero siempre sujetos a ser probados como falsos” (ob. cit. p. 126). 

Ahora bien, al hablar del paradigma positivista noto una serie de injusticias, si bien sus cualidades no son lo más atractivo en su carta de presentación, debemos tomar en cuenta que algunas de sus características nos pueden ser útiles al investigar. Con esto no pienso en defenderlo, ya que estaría en una discusión de intelectuales y en lo personal no me convence al máximo. Entre sus técnicas que puedo retomar y utilizar en mis futuras investigaciones considero a las gráficas y las estadísticas, pero no como un resultado definitivo, sino como material de partida para hacer reflexión de la amplitud de los problemas a estudiar, tomando en cuenta la idea democrática de que las soluciones deben beneficiar a la mayoría. En resumen, creo que los intelectuales tienen un compromiso social, el cual es el comunicar sus conocimientos adaptándolos a las maneras de percibir la realidad de los no tan intelectuales como un servidor. Ahora, aterrizando lo aprendido al ámbito pedagógico, veo a la pedagogía como la manera de enaltecer las virtudes de los humanos, aunque en la práctica resulta ser una herramienta hegemónica, creo que todos tomamos consciente o inconscientemente una postura, un paradigma y éste nos ayuda a cumplir con nuestros objetivos, claro que nuestros objetivos son diversos y pueden ir desde la reproducción del sistema actual, el emancipar a los oprimidos, también considero que es importante no fanatizarse con un paradigma, tampoco veo muy útil el aferrarse a un solo paradigma, propongo una postura inter-paradigmática y tener una ideología flexible para investigar de una manera más amplia y que tome en cuenta la complejidad del objeto de estudio de la pedagogía.


sábado, 15 de junio de 2013

PARADIGMAS: POSITIVISTA, POSTPOSITIVISTA Y SOCIOCRÍTICO
Licda.  Julia Moreno 

El positivismo sostiene una postura realista dado que consideran que la realidad existe “fuera de” y es manejada por leyes naturales y mecanismos. El conocimiento de estas leyes y mecanismos es convencionalmente resumido en la forma de tiempo y generalizaciones independientes del contexto. Algunas de estas generalizaciones toman la forma de leyes causa-efecto. El positivismo considera que es posible y esencial para el investigador adoptar una postura distante y no interactiva. Los valores y los sesgos son factores de la confusión y por lo tanto deben ser excluidos automáticamente para no influir los resultados. De aquí su acento en el objetivismo. El positivismo responde que las preguntas e hipótesis son declaradas por adelantado a manera de proposiciones y están sujetas a procesos empíricos dentro de condiciones cuidadosamente controladas. Por lo tanto, se dirá que el positivismo es experimental-manipulativo.

El paradigma postpositivista, es una versión modificada del positivismo, la predicción y el control continúan siendo la meta. El postpositivismo responde que es crítico realista lo que significa que la realidad existe pero no puede ser completamente aprehendida. Esta es manejada por leyes naturales que pueden ser comprendidas solamente en forma incompleta. De esto se desprende que, aunque existe un mundo real manejado por causas naturales, es imposible para los humanos poder percibirlo en su totalidad debido a que sus mecanismos intelectuales y sensoriales son imperfectos. El postpositivismo mantiene que la objetividad permanece como el ideal regulatorio, pero ésta sólo puede ser aproximada, coloca un énfasis especial en guardianes externos tales como la tradición crítica y la comunidad crítica. Al descansar en estos elementos se requiere que los reportes de cualquier indagación sean consistentes con la academia tradicional que existe en el campo; así como sujetar cada indagación a los juicios de los compañeros en la “comunidad crítica”, esto es con los editores, árbitros de revistas especializadas así como de sus lectores. De esto se deriva que este paradigma sea de corte objetivista modificado. Este paradigma enfatiza la criticidad múltiple remediando las discrepancias y permitiendo la indagación en escenarios naturales usando métodos cualitativos dependiendo más de la generación emergente de datos y haciendo del descubrimiento una parte esencial del proceso de indagación. Se le considera en lo metodológico como una modificación al positivismo en su proceder experimental y manipulativo.

Del Paradigma Teoría Crítica es sin duda inadecuado para incluir a todas las alternativas que pueden caer dentro de este paradigma. Un término más apropiado podría ser “indagación orientada críticamente” que incluye al neo-marxismo, materialismo, feminismo, freirismo, indagación participatoria y otros movimientos similares, así como la teoría crítica por sí misma. La teoría crítica sostiene que hay una realidad objetiva, expresada en la frase “falsa conciencia” lo que implica que hay una “conciencia verdadera” en algún lugar o “fuera de” o más probablemente, poseída en cierta forma por el investigador o en alguna elite mejor informada. A esta situación se le denomina realismo crítico, muy similar al que sostiene el postpositivismo. La teoría crítica mantiene una epistemología subjetivista, esto quiere decir que los actos de la indagación están íntimamente ligados a los valores del investigador. Los valores mediatizan la indagación, por lo que podríamos decir que es de corte subjetivista. La teoría critica responde que la meta de los investigadores es transformar el mundo “real” a través de elevar la conciencia de los participantes de tal forma que ellos sean energizados y se les facilite el camino hacia la transformación. Dado lo anterior, se requiere de una metodología dialógica transformativa, que elimine la falsa conciencia y anime a la intervención y transformación.

En definitiva, cada paradigma sostiene su propio sistema básico de creencias, así como sus propios méritos para ser considerado como tal. Lo importante aquí es examinar y explorar nuestras propias creencias acerca de la realidad social, la visión de la educación, la función de la escuela, el papel de la investigación, de la naturaleza del conocimiento, del papel del profesor y entonces adoptar un paradigma que guíe nuestro pensamiento y acciones. Los paradigmas tienen muchas implicaciones en la práctica de la educación, aquí solamente se presentaron algunas con el propósito de dilucidar como en el currículum, en las metas educativas y en el profesor como investigador subyacen determinadas creencias que es preciso conocer y reflexionar así como estimular el pensamiento crítico. Sin duda, esto deja muchas preguntas e inquietudes, sobre todo al percatarnos de que no sólo hay un paradigma en educación que provee una sola visión de la educación y de la investigación ya que esta llamada del conocimiento ha dado lugar al surgimiento de nuevos paradigmas con visiones múltiples de la realidad y del conocimiento.